El Cuerpo de Bomberos advierte que, durante un incendio, apenas hay uno o dos minutos para reaccionar. Un detector de humo certificado y bien instalado puede ser la diferencia entre salir a tiempo o no salir, sea en su vivienda, su oficina o su negocio.
Normalmente no son considerados como prioridad, se olvidan tomarlos en cuenta durante una mudanza o una construcción.
Muchas propiedades tienen un detector instalado desde hace años, con la batería descargada o el sensor ya vencido. Se ve ahí, en el techo, pero en la práctica no protege a nadie. El resultado es una falsa sensación de seguridad, tanto en una vivienda como en una oficina.
Colocar un único dispositivo en el pasillo no es suficiente. Bomberos recomienda un detector en cada dormitorio, en cada zona común y en cada nivel de la edificación. En una oficina o un local comercial aplica el mismo principio: cada área y cada piso necesitan su propia cobertura. Cuando faltan detectores o quedan mal ubicados, el humo puede avanzar antes de que alguien lo note.
Cada año se reportan en Costa Rica más de mil incendios o conatos en viviendas, oficinas y locales comerciales, y una parte importante empieza por fallas eléctricas. Ese dato nos hizo cambiar la forma en que trabajamos: dejamos de vender detectores sueltos y empezamos a diseñar la protección completa de cada espacio.
Hoy nuestro equipo de técnicos certificados evalúa cada propiedad, sea residencial, comercial o corporativa, define cuántos detectores necesita y en qué puntos exactos deben quedar, y solo trabaja con equipos que cumplen normas internacionales de certificación. Ya hemos protegido casas, oficinas, locales comerciales y edificios en distintas provincias, siempre con la misma meta: que nadie se entere tarde de que algo está pasando.
Trabajamos únicamente con detectores certificados bajo normas UL, FM o ETL, con sensores fotoeléctricos de alta sensibilidad. Resuelve el problema de los equipos viejos o de baja calidad que no reaccionan a tiempo.
Antes de instalar nada, evaluamos el tamaño, los ambientes y los niveles de su casa, oficina o local para definir la cantidad exacta de equipos y su ubicación ideal. Resuelve el problema de la cobertura insuficiente.
Nuestros técnicos certificados hacen el montaje completo, prueban cada unidad y le explican cómo darles mantenimiento. Resuelve el problema de una instalación improvisada y sin garantía.
Detecta primero el humo denso y de combustión lenta, como el de un sillón, un archivo de papel o un cable que se sobrecalienta. Es el más recomendado para dormitorios, oficinas y salas de reuniones, porque reacciona antes en los incendios de desarrollo lento.
Responde más rápido ante llamas abiertas y fuego de rápida propagación. Suele generar más falsas alarmas cerca de cocinas o baños, por lo que conviene ubicarlo lejos de esas zonas.
Integra ambas tecnologías en un solo equipo, además de opciones con conexión WiFi que envían la alerta al teléfono aunque usted no esté en el lugar. Es la opción más completa para quien busca cubrir todos los escenarios con un solo dispositivo.
Avenida 3 de Santa Ana, entre calle 6 y 8 800 metros Este de la Cruz Roja San José, Costa Rica. Zona Postal 10901.